dissabte, 8 d’octubre de 2016

Sschssssst TRES: MOR EL SILENCI PARADOXAL

M. DUCHAMP, Etant donnès, 1946-66
Travessa el silenci.
S’assola l’horitzó
davant la mar.
JC

La Bouesia 2007 va començar pel Boucòctel Silenciós inaugural, al Cafè Universal, un vint-i-sis de juliol. En el principi fou el silenci, / després la paraula –Brossa. Tres va ser el convidat, va posar el dit en el soroll viu que ens apaga, per anar callant un a un tots els barbulls que duem incorporats i no sentim sovint. Desperta una consciència de la bullícia i distingeixen presències sonores, potser per contradir Lucian Freud quan deia Igual que el llenguatge de l'art és silenciós. I en el fil de la recerca del silenci ens va quallar L'estrany silenci d'un home davant d'una obra d'art no s'assembla a cap altre. Paradoxa màgica del silenci, es descobreix quan no hi és. El so, la màscara del silenci.
Ara que TRES entra en el silenci definitiu recordem aquí el BOUETA SILENCI amb dues necrològiques del País: de R. Bosco i de A. Horta
I suggerir un passeig per la seva web: http://www.elsilencio.com
la qual obre el silenci amb aquest Kafka:

 La queixa no té sentit

El goig és ridículPer a la felicitat no només n'hi ha prou el silenci,
sinó que és l'única possibilitat.


Louise BOURGEOIS, He dissapeared into complete silence, gravat, 1947

Fallece Tres, el artista que dejó hablar el silencio

El artista multidisciplinar e investigador sonoro murió en Barcelona el miércoles ROBERTA BOSCO         Barcelona 7 OCT 2016 - 00:00 CEST

El artista multidisciplinar e investigador sonoro Tres (Barcelona, 1956) falleció el pasado miércoles en su casa de Barcelona, debido a un tumor que le detectaron hace unos meses. El artista, que se dio a conocer por sus trabajos sobre el silencio, núcleo de un corpus de obras que exploraron todas las disciplinas, pintura, fotografía, vídeo,  performance y arte sonoro, ha vuelto al silencio del que todos venimos rodeados de amigos. Muy apreciado en la comunidad artística por su actitud generosa y positiva, se mantuvo siempre fiel a su búsqueda creativa, a sabiendas de que se movía en un ámbito minoritario y nada comercial. Esto no le impidió exponer en galerías de primera fila como Palma Dotze o Taché, que acogió una de sus últimas performance en Barcelona, durante la cual rompió el silencio que tanto valoraba con un disparo. “Hay silencios perversos, sinónimo de censura, impunidad y ocultación”, explicaba entonces el artista, que nunca quiso revelar su nombre real.

Principal representante español de una corriente de pensamiento que tuvo su máximo exponente en John Cage, Tres fue una presencia imprescindible siempre que se trataba el tema del silencio y sus Blackout concert se presentaron en centros de arte de medio mundo. También se midió con el comisariado, organizando dos de los ciclos más experimentales que el Espai 13 de la Fundación Miró ha acogido en los últimos años: Silencio Explícito y Sonido Implícito. “En esta sociedad verbalmente incontinente, no hay espacios para el silencio”, afirmaba Tres, que por ello se dedicó a crear espacios y situaciones que posibilitaran su percepción, superando la condición meramente acústica para convertirlo en una metáfora de búsqueda interior. Su legado queda resumido en el catálogo razonado de sus acciones Tres – The Actions 1981–2009 y en su web www.elsilencio.com.
Dansa tradicional índia
Tres: domador de silencios
El artista conceptual murió el pasado miércoles                 ARNAU HORTA 7 OCT 2016
El edificio del museo enmudece gradualmente. Poco a poco, aquellos sonidos a los que no habíamos prestado atención van desapareciendo, uno tras otro, dejando tras de sí un silencio cada vez más estruendoso. El aire acondicionado, los pequeños ventiladores de los ordenadores situados junto la entrada, un remoto motor eléctrico, las luces fluorescentes de un espacio adyacente… Sus sonidos se nos hacen presentes justo y sólo después de su desaparición. Y cuando pensamos que ya no queda nada que escuchar, cuando el sonido nos parece ya del todo ausente, el artista, llamado Tres, desactiva un último dispositivo y consigue que nos sumerjamos todavía más hondo en el silencio. Tres, que siempre prefirió ocultar su verdadero nombre y muy a menudo también su rostro, llamaba a este tipo de acciones “conciertos para apagar” y hace unos años los rebautizó como Blackouts (“apagones”).

Estas acciones fueron sólo una de las muchas ideas que su autor extrajo de su lúcida comprensión del silencio. Los miembros de la Banda de la Unidad Montada de la Guardia Urbana de Barcelona todavía recuerdan el día en que Tres les pidió que tocaran (“pero sin tocar”) sus instrumentos durante un desfile en el que los caballos iban a llevar trozos de fieltro bajo los cascos para amortiguar el sonido de sus pasos. También fueron memorables sus cócteles silenciosos, sus conciertos para tubas sobre el agua de diversos lagos o los dos ciclos que entre los años 2009 y 2011 comisarió en el Espai 13 de la Fundació Miró. En un país donde las instituciones artísticas todavía parecen temer al sonido y no han aprendido (o no han querido aprender) a hacer resonar sus paredes blancas aquellas dos magníficas series de exposiciones, tituladas Silencio explícito y Sonido implícito, fueron un verdadero regalo.

Tres también trabajó en el ámbito de la música experimental (en las bandas Klamm y The Fake Druids así como junto al artista Zush / Evru) y durante un breve periodo de tiempo decidió romper con su silencioso disciplinamiento con una serie de piezas y acciones en las que empleaba el ruido de los disparos de una pistola de fogueo como un reverso del silencio a través del cual se lo podía rasgar y subvertir. Tres coincidía con John Cage en aquello de que “el silencio no existe” pero pronto comprendió que, a pesar de todo, podía ser escuchado; que debía ser escuchado. Comprendió también que escuchar a través y más allá del silencio es una acción profundamente política: siempre hay algo hacia lo que tender el oído, incluso (o muy especialmente) después de su silenciamiento.
A través de sus imaginativos y siempre poéticos dispositivos conceptuales Tres supo domar el silencio y emplearlo para llamar la atención sobre cuestiones y problemáticas que le preocupaban como artista pero también (y sobre todo) como individuo comprometido con la realidad. Cuando este miércoles los oídos siempre abiertos de par en par del querido Tres se cerraron nos fue legado su maravilloso trabajo y con él la responsabilidad de escuchar; de saber hacerlo incluso cuando el ruido o el silencio son atronadores.
instal·lació de Julian SCOTT, 2002

imatges: www.elsilencio.com