diumenge, 3 d’agost de 2014

LAS POSTERIORIS: III FESTIVAL DE LA BOCA

ESTOL DE PAPALLONES DE PAPER QUE BAIXEN DEL PI AXIAL

MIQUEL ÀNGEL MARÍN EN ACCIÓ

Trobem un bloc interesantíssim sobre la performance: http://lasposterioris.wordpress.com/

És un projecte de registre múltiple, debat i difusió de l’art d’acció, per deixar constància a través d’un arxiu que alhora sigui material d’estudi i plaer. La performance com a inici i no com a fi. L’art d’acció genera fissures que permeten elaborar noves significacions i explorar físicament l’espai del sensible i del pensable, treballar les seves possibilitats a posteriori. Després de l’acció. A partir de l’acció. A través de l’acció.

Una forma de descripció densa (http://lasposterioris.wordpress.com/sobre-nuestros-formatos/)  basada en el registre multimèdia. Permet la deconstrucció radical de l’obra enregistrada i la producció d’obres autònomes, encara que derivades. I discussió i anàlisi de les obres i els seus contextos:

El sentido del arte de acción que nos interesa se halla en buena parte en la desmaterialitzación de la obra artística –en tanto objeto o espectáculo escénico comercializable. En ocasiones, el documento resultante del registro deviene la verdadera obra, y es con ella re-materializado, devuelto a su condición de objeto fetiche. Nuestra apuesta radica en multiplicar los registros y ofrecerlos en licencia Creative Commons, que permite que sea compartida y que exige que los derivados sean bajo la misma condición. http://lasposterioris.wordpress.com/presentacion/
Com a mostra el document: Llorenç Barber, l’apoteosi de l’escolta(r): http://lasposterioris.wordpress.com/2014/07/14/1496/
Celebrem una iniciativa sàvia i lloable.
Seguit copiem la descripció de la Festa de la Boca, exemple de descripció densa, que si aneu a la font, veurem il·lustrada amb molta documentació fotogràfica: 

NIGELLA I MIQUEL ÀNGEL MARÍN

III FIESTA DE LA BOCA. EL CANT DEL CANTÓ

La Fiesta de la Boca se celebra la tarde del 14 de junio de 2014; es un evento que nace tras el encuentro entre El Cant del Cantó (Montserrat Palacios y Llorenç Barber) y su vecino, el poeta y profesor Antonio Méndez Rubio, y que se celebra en el gran jardín de los primeros, en la urbanización de La Canyada, cerca de Valencia. Es su tercera edición, y cuenta con una plétora de invitados de distintos orígenes y disciplinas, pero todas ellas relacionadas con la boca. El evento tiene lugar desde las siete de la tarde a las once de la noche, la hora en la que los vecinos exigen nuestro desalojo sonoro. En el cartel se anuncian una treintena de participantes, algunos de los cuales son grupos. Las pautas dadas para participar en la maratón son de libertad completa: se pueden hacer tantas acciones como se quiera, siempre y cuando en total no superen los 7 minutos, poco, más o menos. No todos respetarán la norma. Para organizar este evento no hay ningún tipo de financiación: a la puerta se cobran 3 euros, pero nadie cobra nada por su trabajo.

Llegamos a las 19:45 y todavía no ha empezado: tardará otra media horita. El espacio es un jardín precioso, con altos árboles, una zona de huerto familiar, múltiples espacios autónomos y la casa de los organizadores. Hay servicio de bar, con deliciosas especialidades mexicanas (el país de origen de Montserrat) y una mesa de publicaciones especializadas a la venta. Entre el público hay muchas familias jóvenes con hijos pequeños. Estamos realmente en una fiesta popular, nada sectaria. Todo lo que se hace y dice forma parte de esa fiesta, y por ello a continuación se narran las diversas actividades hasta las 11 de la noche, en la que el cronista tiene que partir. Por encima del valor individual de cada acción se trata de una fiesta, de una sesión que funciona como Obra de arte total, en la que importan los contrastes, la riqueza en la diversidad en las prestaciones. Algunas de ellas no suponen una aportación estética original por sí mismas, sino en relación al todo, como un complemento a la idea de la “Fiesta de la Boca”.

Montserrat Palacios presenta la Fiesta de la Boca, flanqueada por Llorenç y Antonio Méndez. Agradecimientos, bienvenidas, pautas y explicaciones. Nos informa por dónde entrar al baño y en qué zona se puede fumar (para evitar incendios). Todo es muy normal, no hay ningún formalismo. Palabras también de Llorenç y de Antonio, que dice, entre otras cosas, que todo es poesía menos la poesía.


PAPALLONES DE PAPER
 La primera acción es del Grup de Cambra L’Ensemble, integrado por profesores de conservatorio: flauta, clarinete, trompa, saxo y corno. Cinco músicos, entre los cuales una chica. No escucho muy bien, pero entiendo que se trata de trabajos de Luciano Berio. Interpretan tres piezas en las que, alternativamente, van narrando una historia al ritmo de la música. Son piezas cortas, de unos dos minutos, de un tono infantil, muy apropiadas para el público familiar que se ha congregado. Risas y aplausos agradecidos.

La segunda acción es de El hombre viento, un cantante de hip hop. Aparece en escena: muy musculado, rapado, barba corta bien arreglada, con una camisa polo azul y gafas oscuras. Se sienta en un taburete con las piernas muy abiertas, abre un ejemplar de La Razón. Una grabación recita un poema de contenido político. El artista, de forma teatral, hace gestos agresivos y toma el personaje de lector de (extremas) derechas: “¡Estos rojos! ¡Siempre jodiendo!…”. Termina la grabación, se levanta, sale de escena caminando exageradamente. Sale también del recinto… Poesía-poesía recitada, nada de rap.

El tercer participante es el poeta Xavier Caballero, organizador de cierto festival veterano. Xavier debe tener unos 60 y tantos años, calvo con corona y barba blancas. Viste camisa gris de manga corta, piratas negros, sandalias de piel y calcetines rojos . En su primera acción propone un homenaje a La Canyada, que es el lugar que nos acoge. Siempre en tono coloquial, saca un trozo de caña de una maleta y pita. Cita a Pascal: “El hombre es una caña pensante”. Atribuye el espíritu a la caña… y por algún revés del discurso que no entiendo reparte globos para que los inflemos y los hagamos circular sobre nuestras cabezas. El espacio lleno de globos es el espíritu, entiendo.

Su segunda acción parte de un trabajo de Tristan Tzara. Toma un ejemplar de, dice: “la prensa cochina, capitalista y burguesa” y se dispone a hacer trocitos lo más pequeños posible. Los va dejando caer en el suelo. Pide dos voluntarios para que le ayuden. Cuando le parece suficiente toma un fragmento y lo lee, diciendo estar leyendo el pasado: se trata de un texto sobre las ayudas a la banca. Tras ello saca de su bolsillo otro fragmento que tiene preparado desde hace días, dice: se trata de una viñeta de El Roto del día anterior (13 de junio), en la que la figura de Cervantes reza: “Buscad mis huesos por las cunetas, donde acabaron muchos de los mejores”. La solidaridad es completa. Sin embargo, a menos que nos equivoquemos la pieza de Tzara consistía en recortar palabras del periódico y leerlas al azar.

Una tercera acción de Xavier Caballero: se propone hacer un poema-magia al estilo brossiano. Escribe un número 8 en una hoja de papel. Con la magia quiere transformar el 8 en arte. Pide una voluntaria. Una chica aguanta el papel cara al público. El artista se pone guantes blancos, hace unos pases mágicos, tapa el ocho con un pañuelo… Cuando lo destapa, cambia la dirección de la hoja de papel y el 8 se convierte en un ∞.

GLOBUS


La siguiente intervención corre a cargo de Irene / Nigella, que recita un poema de Agustín García Calvo. De Irene es también la instalación que cuelga de las ramas del pino: una serie de grandes libros (catálogos del IVAM, según parece, no sabemos cómo se han conseguido) colgados por el lomo y semiabiertos como pájaros. Hay, además, algunas escaleras rústicas, de cuerda y con escalones hechos con ramas. Se trata de fragmentos del poema “59” de Canciones y soliloquios. Acompaña la lectura el clarinete aéreo de Miguel Ángel. Y una tercera persona, una chica (no entendí los nombres, lo siento), se aúpa con ligereza a lo alto de la copa. Verlos trepar es un espectáculo en sí mismo. Un espectáculo que nos dificulta seguir la complejidad del texto, que dispersa nuestra atención. El tema del poema es el árbol. Desde las alturas, los escaladores cómplices dejan caer de vez en cuando pequeños puñados de mariposas de papel, que giran lentamente antes de precipitarse sobre los espectadores.

Una vez despedida la rapsoda, Miquel Ángel Marín aprovecha para hacer desde lo alto una pequeña pieza. Lo presenta Llorenç, llamándole “Hombre caracol” y destancando su gusto por el riesgo, su capacidad para producir sorpresas, su carácter de clarinetista clásico y experimental a la vez, capaz de realizar, por ejemplo, ejercicios de hiperventilación. Habla de la relación deshumanizadora con el instrumento y etc. Miguel Ángel toca desde su rama, a la caída de la noche. Empieza con un ejercicio de voz: primero como imitación del sonido del clarinete y después como una parodia del bel canto, gestualizando todos los tópicos de la canción lírica. Es un trabajo humorístico que produce risas entre el público. A continuación acomete una improvisación con su clarinete, mientras el vecino de al lado boicotea nuestra fiesta con clásicos de Pet Shop Boys.

Mientras bajan a Miguel Ángel, Llorenç hace como que no pasa nada. Cuenta cómo en El País del 13 de junio, un día antes, Rosa Solá se quejaba de la crisis de la ópera  en Valencia: “Vamos a entrar en la mediocridad”. Para esta gente huir de la mediocridad, dice Llorenç, es traer a los más caros del mundo, y anima a las instituciones a que contraten a nuestro clarinetista para interpretar las arias.
Baja también la chica escaladora, visto y no visto.
La siguiente acción es de Bano, intérprete de Urano Players. Su trabajo es también un recitado, sin parafernalia ni ritmos hip hop. El poema es una sarcástica loa al pollo como alimento en tiempos de crisis.

Cinco chicas y un chico (no comprendo quiénes son) leen textos con energía. Desde mi situación no entiendo lo que dicen, pero suena bien. Creo que es gente vinculada al conservatorio. De todos los lectores, el señor es el más histriónico, el que gesticula más. Mientras tanto, no deja de sonar la música del vecino por encima de las voces o las músicas de nuestra Fiesta. De una en una, las intérpretes abandonan el grupo y se internan entre el público. Es un concierto hablado. Mientras los lectores se dispersan y acaban desapareciendo, una chica baila en el escenario. La bailarina canta o tararea algo. Cada vez está más oscuro, ya he dejado de hacer fotos. Las lectoras vuelven al escenario y ahora, de espaldas al público cantan con la bailarina.

Jesús Ge se queja de los políticos. Recita un poema titulado “Digo Diego”, que comenta a partir de una afirmación cínica de Esperanza Aguirre (“Miente quien diga que hemos hecho recortes en educación”) u otra del ministro Wert (“No se aumenta el número de alumnos por aula: se flexibiliza”). El poema juega con el refrán (“Donde dije digo, digo Diego”), introduciendo repeticiones, pequeñas variaciones y aliteraciones (“muero, niego, luego, fuego, suelo…”). Como se ve, las alusiones al contexto político son abundantes a lo largo de la velada, hay una complicidad en ello que posiblemente irrita al vecino de la música.
Baja el escalador y recoge todas las cuerdas.
Otro rapero recita un poema titulado “Mariposas”.
Se hace una pausa para conectar las luces y desplegar una pantalla para las proyecciones. Puesto que hay algunos problemas técnicos con la luz, la gente aprovecha para comer algo en el bar. Queda todavía mucha gente y se puede alargar. Los organizadores hablan con el vecino y llegan a un acuerdo: él bajará el volumen de la música a cambio de que a las once se apague la amplificación (como veremos va a ser bastante difícil, aunque yo me ausenté y no sé cómo acabó la cosa).
Se reinicia la sesión con una pieza muy discreta, no anunciada, que percibe muy poca gente. Se oye el pálpito de un corazón que cambia de ritmo. Mientras, Se oyen ranas y un señor habla en francés al teléfono. Se enciende una luz junto al tronco del gran pino y alguien tira un cubo de agua sobre una chica (ahora me doy cuenta de que tenía una luz roja intermitente). La chica está sentada. Se deja caer de lado, como desmayada. Es una cosa teatral que no llego a entender.
Se proyecta un vídeo. El título es “A todos vosotros”. Se oye una musiquilla bastante convencional, como de hilo musical, y se ven imágenes de bocas en primeros, primerísimos planos y planos detalle. Una chica descalza que dice estar muy nerviosa lee un poema tristón, melancólico, en el que muestra su afecto por personas que, entiendo, están presentes. Es también un homenaje a madres e hijas, un poco cursi. Tras el poema canta una canción ligera, como una suerte de karaoke. Acaba dando las gracias y diciendo que nos / les quiere mucho. No entiendo. El vídeo es sencillo pero está currado: bocas de hombres y mujeres, de bebes y ancianos, con sonrisas anchas, labios prietos, en perfil, en tres cuartos, con barbas, expresivas, con lengua, abiertas, con buena dentadura, con chupete, de pareja, trío, grupo; con objetos, con manos, mordiéndose la lengua o el labio, bebiendo, haciendo morritos, con babas, mamando, chupándose el dedo…
Domingo Mestre aporta su grabación del ensayo de Llorenç Barber en el Teatro Principal, donde recientemente participó en el Festival Ensems con la Banda Sinfónica de la Sociedad Musical La Artística de Buñol (ver en esta misma web).

Bartolomé Ferrando propone un ejercicio de anti-magia, siguiendo con el ejemplo de Xavier Caballero. Haciendo un uso irónico de toda la parafernalia de la magia clásica, hace salir a Fuencisla Frances para que le ayude. Pone una manzana sobre un taburete, la ayudante la cubre con un pañuelo, etc., y cuando la descubre la manzana sigue en su sitio.

Otra proyección juega con el concepto de “Fiesta de la Boca”. Se trata de una grabación del “habla” de una niña de un año, es decir, del habla en su momento presimbólico, casi el grado cero de la expresión oral de la boca. Una muestra de art brut (sonoro) de tres minutos y medio, propuesto por Nelo Vilar.

En este momento me tengo que ir: són más de las once, faltan otras proyecciones y más gente pide hacer uso de la amplificación. ¿Cómo acabaron las cosas con los vecinos?
La Fiesta de la Boca es un evento divertido, simpático, en el que el arte deviene popular, en el que hay un amateurismo amistoso en el aire que oscila entre la banalidad y la utopía. ¿Cómo valorar estéticamente este evento? Sea como sea, se trata de una toma de partido por el polo dominado del campo artístico, una fiesta que no necesita la legitimidad de instituciones ni de críticos, y que por tanto es también un manifiesto ético-estético.



FOTO: manllevades de LAS POSTERIORIS